El Ministerio Público continúa con las diligencias en torno al crimen de María Fernanda Benítez, la joven de 17 años hallada muerta y semicalcinada en un terreno baldío, frente a la vivienda de su presunto feminicida en Coronel Oviedo.

El fiscal Fermín Segovia informó que fueron incautadas nuevas evidencias durante un allanamiento realizado en la noche de ayer jueves, entre ellas restos de un celular iPhone que podría pertenecer a la víctima, además de prendas de vestir, sábanas y medicamentos.
“Lo resaltante para el Ministerio Público es el aparato telefónico o los restos hallados que podrían corresponder a la víctima”, expresó el fiscal, quien encabezó el procedimiento junto con la fiscala Gloria Torales y la jueza de la Niñez y Adolescencia, Catalina Riquelme.
Todos los elementos serán remitidos al laboratorio forense para análisis técnicos y determinar si efectivamente pertenecían a la joven, quien estaba embarazada de cuatro meses.
Con estas evidencias se busca robustecer la investigación que ya cuenta con cuatro personas detenidas. Entre ellos se encuentra el principal sospechoso, un adolescente de 17 años, padre del bebé que esperaba María Fernanda. Fue imputado por feminicidio e intento de aborto, tras presuntamente asesinarla al negarse ella a interrumpir el embarazo.
También está detenida Mikhaela Rolón Melgarejo, de 19 años, imputada por instigación al feminicidio, asociación criminal e incitación a cometer hechos punibles. Completan la lista Ricardo Andrés León Villamayor, propietario de la casa donde se halló la motocicleta usada por el sospechoso, y Franco Antonio Acosta Céspedes, dueño de una farmacia involucrada en los hechos.
Según los investigadores, María Fernanda habría fallecido por intoxicación con monóxido de carbono, además de presentar golpes en distintas partes del cuerpo.
Fuente: ADN



