El juicio oral y público contra el exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, y otros diez acusados por el caso conocido como “Tía Chela” comenzó este lunes con los primeros incidentes planteados ante el Tribunal de Sentencia.
Durante la apertura del juicio, el abogado Martín Prieto, defensor de Julián Benítez, solicitó la suspensión del proceso. Sin embargo, el Tribunal rechazó el planteamiento al considerar que se trataba de una maniobra dilatoria para evitar el avance del juicio.
A raíz de la intervención del abogado, los magistrados resolvieron convocarlo a una audiencia disciplinaria, fijada para el próximo 15 de septiembre.
Por su parte, el Ministerio Público comenzó a plantear sus primeros incidentes. El fiscal Silvio Corbeta solicitó la incorporación como testigo del director de Contrataciones Públicas, Agustín Encina, además de informes de distintas instituciones públicas.
Según la Fiscalía, estos elementos están vinculados con uno de los puntos centrales de la acusación: la existencia de un supuesto perjuicio patrimonial. El Ministerio Público sostiene que demostrar dicho perjuicio es fundamental para sustentar la acusación por lesión de confianza.
El proceso involucra a Miguel Prieto y otros diez acusados, quienes enfrentan cargos por un supuesto perjuicio de más de G. 2.000 millones a la Municipalidad de Ciudad del Este.
Con el rechazo del pedido de suspensión y la resolución de los primeros incidentes, el Tribunal de Sentencia dio continuidad al juicio oral, en el que serán analizados los elementos de prueba ofrecidos por la Fiscalía y las defensas.



