Un grupo de delincuentes irrumpió durante la madrugada de este lunes en una vivienda ubicada en el kilómetro 18 Monday, fracción El Trébol, de Minga Guazú, y exigió a su propietario una importante suma de dinero que, según los asaltantes, habría sido sustraída tras el accidente aéreo de Prosegur ocurrido en abril pasado.
La víctima, Alberto Fernández (43), se encontraba descansando junto a sus familiares cuando escuchó ruidos en la puerta de blindex de la vivienda. Los desconocidos violentaron el acceso e ingresaron al inmueble.
Uno de los asaltantes vestía un uniforme oscuro, con una insignia similar a la utilizada por agentes de la Policía Nacional. Una vez dentro, uno de ellos golpeó a Fernández en la cabeza con la culata de un arma de fuego y posteriormente le exigieron dinero que supuestamente habría sido retirado del lugar del accidente aéreo.
El hombre negó tener relación con ese dinero y explicó que los delincuentes se estaban equivocando de persona. Sin embargo, ante las amenazas, terminó entregando G. 15 millones y 5.000 reales, dinero que guardaba en un ropero como parte de sus ahorros.
Los asaltantes continuaron registrando diferentes sectores de la vivienda en busca de más efectivo, pero al no encontrar otros objetos de valor abandonaron el lugar y escaparon a bordo de un vehículo. La víctima no pudo precisar mayores características del rodado.
Durante el asalto también se produjo un corte de energía eléctrica, por lo que el sistema de circuito cerrado de la vivienda no estaba funcionando y no quedaron registros del ingreso de los delincuentes.
Fernández fue trasladado posteriormente al Hospital Distrital de Minga Guazú, donde recibió atención médica por la lesión sufrida en la cabeza.
El hombre, quien trabaja como mecánico automotriz, manifestó a los investigadores que nunca residió ni estuvo en el sector donde ocurrió el accidente aéreo, por lo que desconoce por qué fue señalado por los delincuentes como una persona que tendría dinero relacionado con el caso.
Antecedente del accidente
El hecho estaría relacionado con el accidente aéreo ocurrido el 18 de abril pasado, cuando una avioneta que transportaba aproximadamente US$ 5 millones se estrelló en el asentamiento San Isidro, en el kilómetro 26 de Minga Guazú, en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Guaraní.
Tras el siniestro, numerosas personas llegaron hasta el lugar, entre vecinos, rescatistas y agentes policiales. Parte del dinero que se encontraba dentro de la aeronave quedó esparcido en la zona y posteriormente se denunció el saqueo de una importante cantidad de efectivo.
Las estimaciones sobre el dinero que habría sido sustraído tras el accidente oscilaron entre US$ 1,5 millones y US$ 2 millones, situación que posteriormente generó denuncias y distintos episodios de hostigamiento y búsqueda de supuestos responsables.




