El sistema de reconocimiento de la palma de la mano instalado en la aduana brasileña del Puente de la Amistad inició una nueva etapa de pruebas, en la que los datos biométricos recopilados servirán para establecer criterios de riesgo y orientar los controles aduaneros.
El vocero de la Receita Federal, Hipólito Caplan, explicó a Radio Cultura de Foz de Iguazú que la primera fase del programa Frontera Inteligente se centró en verificar el funcionamiento de los equipos y su capacidad para atender el intenso flujo diario de peatones entre Foz de Iguazú, Brasil, y Ciudad del Este, Paraguay.
Con los resultados iniciales, el sistema pasa ahora a una etapa de análisis de los registros para identificar patrones, como la frecuencia de los cruces de una misma persona y sus antecedentes en procedimientos aduaneros.
De esta manera, si se detectan registros vinculados con el transporte de mercaderías de contrabando o compras que superen la cota de US$ 500, el sistema podrá generar una alerta para una nueva verificación. En esos casos, el viajero podría ser derivado a un sector específico para los controles correspondientes.
Analizan extender el sistema a los vehículos
La Receita Federal también estudia ampliar el uso de la tecnología a los vehículos que cruzan el Puente de la Amistad.
Una de las alternativas contempla realizar el reconocimiento biométrico de los ocupantes sin que tengan que descender del rodado.
La propuesta todavía está en evaluación y no cuenta con una fecha definida para su implementación. Las autoridades analizan cómo adaptar los equipos y la infraestructura para incorporar esta modalidad de identificación sin afectar la fluidez del tránsito fronterizo.
Fuente:ABC



