Las persistentes lluvias y la crecida del río Paraná mantienen en situación crítica a varios barrios de Ciudad del Este. Una mujer de 58 años murió tras el derrumbe de su vivienda, mientras unas 150 familias resultaron afectadas, directa o indirectamente, y alrededor de 50 tuvieron que ser evacuadas.

La capital de Alto Paraná atraviesa jornadas difíciles debido a las intensas precipitaciones y al avance del agua, que golpean principalmente a sectores vulnerables. Calles y espacios comunitarios quedaron inundados, obligando a numerosas familias a abandonar sus hogares. La asistencia se concentra en las zonas más afectadas.
La tragedia se registró en el barrio Pablo Rojas, donde Ana María Silvero, de 58 años, falleció luego de que su vivienda se derrumbara en medio de las intensas lluvias. La mujer fue trasladada al Hospital de Trauma, pero llegó sin signos de vida.

En el barrio San Rafael, uno de los sectores más golpeados por la crecida del Paraná, alrededor de 150 familias sufrieron las consecuencias de las inundaciones. De ellas, unas 50 fueron evacuadas ante el avance del agua.
La situación también afecta las actividades cotidianas de los pobladores. Una cancha utilizada por la comunidad quedó completamente bajo agua y algunas personas recurren a canoas para trasladarse hasta sus lugares de trabajo, mientras persisten las condiciones adversas.




