En un operativo denominado “Apete”, la Policía Nacional logró desbaratar una red de extorsión y secuestro exprés que operaba bajo la dirección de un preso “sãmbuku”, de la cárcel de San Pedro. El cabecilla fue recapturado dentro de su celda, mientras que dos cómplices fueron detenidos en Cordillera. Sin embargo, una mujer vinculada al grupo criminal permanece prófuga.
El Comisario Nimio Cardozo, jefe del Departamento Antisecuestro, confirmó que el interno lideraba la red criminal aprovechando sus salidas permitidas los fines de semana. El modus operandi de la banda era ingenioso y siniestro a la vez. A través de perfiles falsos en redes sociales, el cabecilla atraía a sus víctimas ofreciendo servicios sexuales con mujeres reales. Los encuentros se concretaban en lugares reservados, donde, al salir, los hombres eran retenidos por falsos policías, según explicó el uniformado, en entrevista con la emisora 1080 AM.
El comisario Cardozo explicó que el líder utilizaba a la mujer mayor de edad, con apariencia de ser menor, generando así una situación que luego era utilizada para extorsionar a las víctimas. En uno de los casos, los delincuentes se llevaron una camioneta como parte del pago, ya que la víctima no tenía efectivo consigo en ese momento.
El jefe policial reveló que, en total, la red criminal logró recaudar más de 300 millones de guaraníes mediante extorsiones. En casos de secuestros exprés, solicitaban inicialmente 200 millones, pero terminaban aceptando montos menores, entre 50 y 100 millones. Estas cifras no incluyen los casos no denunciados, lo que sugiere que la magnitud de las actividades criminales podría ser aún mayor.
La mujer utilizada para atraer a las víctimas, originaria de Alto Paraná, es sospechosa de tener una relación sentimental con el recluso líder.
El procedimiento se realizó en prosecución a hechos de secuestro que habían ocurrido en la zona de Limpio, departamento Central, en el mes de noviembre, donde fue víctima un colono productor del Chaco.



