Gobernador propone protocolo obligatorio de comportamiento para reactivar la economía

Roberto González Vaesken, gobernador del Alto Paraná, realizó un análisis de la situación actual debido a la pandemia del Coronavirus COVID-19.

Apuntó a la economía y propuso como plan de contingencia la creación de un protocolo obligatorio de comportamiento, utilizando todos los equipamientos de protección individual, para no infectarse, ni diseminar el virus en el ambiente.


Además alegó que se puede inclusive sustituir, en un futuro, los kits de alimentos para la compra de dichos insumos. De esta forma las personas podrían volver a sus puestos laborales y reactivar la economía del país.


"De lo contrario podríamos enfrentarnos a una crisis económica sin precedentes", sostuvo el gobernador del décimo departamento, quien también es presidente del Consejo de Gobernadores del Paraguay.
González Vaesken a la par sugiere que se conformen mesas de trabajo para estudiar esta alternativa, las cuales deben estar integradas por personas capacitadas, científicas, del área de la salud, politólogos y sobre todo economistas, como así también de otras áreas. Instalar el debate, comenzando a nivel departamental y luego derivarlo a nivel nacional.


“Mi propuesta es que tengamos un protocolo estricto y obligatorio para todas las personas, y el que no cumple va preso, de usar tapabocas, guantes, y todos los mecanismos de protección necesarios para evitar la propagación del virus, adoptando la costumbre de lavarse las manos, desinfectarnos siempre antes de entrar a algún lugar, como los pies, la ropa, ya sea para ingresar a las casas o a cualquier otro sitio. De esta manera, cuando estos cuidados se hagan cotidianos y normales, terminemos de nuevo saliendo a trabajar”, explicó el gobernador.


El mismo se mostró preocupado por el futuro económico del país y los efectos colaterales que pueden acarrear a la sociedad. “Esta crisis que nos está afligiendo a todos, al departamento, al Paraguay y al mundo entero, tiene una repercusión muy grande en la economía y la misma va a parar y el Estado no tendrá forma de responder, ni a la crisis hospitalaria, ni tampoco a la crisis económica, que va a ser más fuerte que la de Salud”, refirió. 
Puso como ejemplo a modo de comparación:  “Sería parecido con los protocolos utilizados por los astronautas, que para caminatas fuera de la nave espacial, se ponen todos los equipamientos de protección, y luego de realizar su jornada de trabajo vuelven a entrar a su nave espacial, que en este caso sería nuestra casa. Se desequipa todo y vuelve a su vida normal”, destacó.


Apuntó que esta paralización comercial instalará una crisis económica que podría llevar a saqueos en los supermercados, aumentando significativamente el índice de criminalidad, ya que al terminar el dinero de la asistencia del Gobierno, que de por sí ya no es suficiente, ante la extrema necesidad las personas terminarán robando para subsistir. “La gente va a terminar robando todo lo que hay, hasta inclusive los cabos de la electricidad se van a robar, el cobre, y otros equipos de transmisión. Vamos terminar quedándonos hasta sin electricidad”, vaticinó.
Añadió que tomando todos los recaudos de seguridad. El uso obligatorio de mascarillas, guantes, desinfectantes, buenos hábitos de higiene, el no compartir el tereré, se podrían controlar los contagios y volver a salir a trabajar y retomar la actividad comercial. 


Finalmente argumentó que el debate debe iniciarse en la brevedad posible "para sumar y restar ideas con personas idóneas y expertas en todas las áreas, para así restablecer inmediatamente las actividades normales, antes que la situación se vuelva insostenible", afirmó.