Efectos del calor en la salud

Para que el organismo produzca sudor y pueda contrarrestar el efecto del calor es esencial que tengamos con qué sudar, es decir, que la aportación de agua y sales minerales al organismo sea la adecuada. Conozcamos los efectos del calor en la salud.

Los seres humanos somos capaces de regular nuestra temperatura corporal para lograr que ésta se mantenga dentro de un margen estrecho que nos permite funcionar con normalidad, alrededor de los 36ºC aproximadamente. Para poder lograrlo somos capaces tanto de generar calor, principalmente mediante la ingesta de alimentos y mediante las reacciones metabólicas que se producen en nuestro organismo, como de disiparlo, sobre todo gracias a la sudoración y a la exposición de la piel al aire. Cada día el cuerpo humano genera entre 1 y 2 litros de sudoración que se evaporan, la mayoría de las veces sin ser conscientes de ello, pero en caso de necesidad puede llegar a evaporar hasta 6 litros mediante la transpiración.

Cuando estamos expuestos a temperaturas muy altas o bien durante mucho tiempo a temperaturas menos elevadas, como puede ocurrir cuando se da una ola de calor o cuando nos exponemos más al sol durante los meses de verano, en ocasiones la sudoración puede resultar insuficiente para disipar ese exceso de calor. A mayor edad, además, menor es la capacidad de termorregulación, es decir, de mantener la temperatura del cuerpo dentro de los estrechos rangos de funcionamiento; por lo tanto las personas mayores sufren más los efectos del calor.

Para que el organismo produzca sudor y pueda contrarrestar el efecto del calor es esencial que tengamos con qué sudar, es decir, que la aportación de agua y sales minerales al organismo sea la adecuada, de manera que nuestro sistema circulatorio funcione correctamente y se pueda regular la temperatura adecuadamente mediante la transpiración.