La Policía Nacional detuvo en la tarde de este viernes a dos personas, en el marco de la investigación del ciudadano ruso, que está desaparecido desde el jueves 3 de febrero pasado en la ciudad de Emboscada.

Gustavo Rodi, director de Comunicación del Departamento de Crimen Organizado de la Policía Nacional, informó a Última Hora sobre la detención de dos ciudadanos extranjeros, quienes tendrían participación en la desaparición del ciudadano ruso Mikhael Vasilievich Legotkin, de 42 años, que está con paradero desconocido desde la semana pasada.

Mencionó que ambas personas fueron detenidas cuando se disponían a abandonar el país. Los hombres son de nacionalidad boliviana identificados como Víctor Álvaro Roca Vargas y Cristhian Picha Ricaldi.

Los extranjeros fueron detenidos en el estacionamiento del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, en la ciudad de Luque, Departamento Central.

Aún se desconocen más detalles del procedimiento porque los agentes policiales están en pleno procedimiento del traslado de las personas hasta la sede del Departamento de Crimen Organizado en la ciudad de Asunción.

El martes pasado, la camioneta de la marca Toyota, modelo Runner, con chapa OAF 331, perteneciente al ciudadano ruso fue encontrada abandonada en la vía pública de la ciudad de Villa Elisa, Departamento Central. Tras una inspección, la Policía Nacional confirmó que hallaron rastros de sangre en la valijera.

El comisario Hugo Grance, jefe del Departamento de Homicidios de la Policía Nacional, había informado que en el motel –denominado Casa Blanca, ubicado en la ciudad de Emboscada, que es propiedad del desaparecido– también hallaron rastros de sangre dentro de una de las habitaciones, por lo que presumen que hubo violencia y la hipótesis que manejan es que el hombre fue asesinado.

Dijo que se realiza la pericia al celular de la víctima y que hay «cosas muy llamativas» de la escena del crimen. Una de ellas es que en el sitio había objetos valiosos que no fueron llevados.

Según los familiares, el ruso era un hombre «muy solitario», era «muy introvertido», frecuentaba muy poco la vivienda de sus padres y era «muy misterioso en su manejo». La familia no informó de ninguna amenaza ni alguna cuenta que él tuviese.

De acuerdo con la denuncia de la madre, ella habló con su hijo por última vez un día antes de su desaparición, alrededor de las 23.00, y él le dijo que se encontraba en el motel.

Sin embargo, el jueves 3 de febrero al llegar al trabajo, un empleado del lugar no encontró a su jefe ni su camioneta. Además, desapareció el DVR y el monitor del circuito cerrado de las cámaras de seguridad. En el lugar se encontraron un arma de fuego y su celular.

Fuente:UH