El interventor de la Municipalidad de Ciudad del Este, Ramón Ramírez, expuso este martes un preocupante esquema de corrupción y desvío de fondos públicos durante la administración del intendente Miguel Prieto. En conferencia de prensa, calificó la situación como “apenas la punta del iceberg” y aseguró que se están documentando todas las anomalías para ser denunciadas ante el Ministerio Público.
Entre las irregularidades más graves detectadas se encuentra la asignación de más de 83.000 millones de guaraníes para obras que nunca se ejecutaron o cuyas construcciones ni siquiera comenzaron. Parte de esos fondos, unos 42.000 millones, fueron desviados de su destino legal —infraestructura y capital— para ser utilizados en gastos operativos y corrientes, en abierta violación a la normativa presupuestaria.
“No vine con ningún libreto preparado, vine para analizar, verificar, comprobar. Cumplido los plazos vamos a ir informando los hallazgos, estamos haciendo un trabajo serio.
Ramírez también denunció la existencia de un “desorden planificado” dentro de la administración, con documentos clave que “aparecen y desaparecen” según convenga, y acusó a funcionarios de la gestión prietista de obstaculizar activamente la labor de la intervención.
Los hallazgos hasta ahora incluyen:
- Contratos con anticipos millonarios sin ejecución alguna de obras.
- Cifras absurdas en el uso de combustibles, como vehículos municipales que supuestamente recorrieron más de 1.300 km en un solo día, o consumos de hasta 1.120 litros de nafta en una semana.
- Fondos rotatorios usados para compras sin justificación, como refrigerios, en lugar de ser destinados a emergencias institucionales.
Desde el inicio de la intervención, el 23 de junio, la Municipalidad ha registrado una diferencia positiva de G. 200 millones en recaudaciones comparadas con el mismo período del año anterior, lo que para el interventor demuestra el impacto inmediato del control fiscal.
Ramírez anunció que ya se iniciaron los pagos de salarios y que se realizarán peritajes técnicos a todas las obras financiadas durante la administración Prieto. También advirtió que cada director municipal está siendo evaluado y no se descartan cambios en el equipo administrativo.
“La ciudadanía tiene derecho a saber dónde fue a parar su dinero. Vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, enfatizó Ramírez, quien se comprometió a transparentar completamente la gestión municipal y recuperar los recursos malversados.



