Unos 400 militares, junto a agentes de la Policía Federal, Policía Rodoviária Federal, Policía Militar y Receita Federal, realizan controles en el Puente de la Amistad y en caminos vecinales de Foz do Iguaçu, en el marco de la segunda fase de la Operación Ágata Sur.
La acción conjunta, bajo la coordinación de la 15ª Brigada de Infantería Mecanizada, ya permitió la incautación de drogas, contrabando y otros ilícitos valuados en más de 6,8 millones de reales (cerca de 1,3 millones de dólares).
Desde inicios de setiembre, el operativo reporta la incautación de cinco toneladas de drogas, 20 mil paquetes de cigarrillos, cuatro vehículos retenidos y varios depósitos ilegales desmantelados. Helicópteros, vehículos blindados y patrullajes terrestres refuerzan la presencia militar en la región.
Los controles se concentran en la BR-277, el Puente de la Amistad –que conecta Foz de Iguaçu con Ciudad del Este– y en rutas secundarias utilizadas por contrabandistas. La operación no tiene fecha definida de finalización.
En un comunicado, la 15ª Brigada de Infantería destacó que la estrategia “demuestra la capacidad de actuación interagencias de forma coordinada y eficaz en la protección de las fronteras, asegurando mayor tranquilidad a la población y debilitando la acción de organizaciones criminales”.
La Operación Ágata integra el Plan Estratégico de Fronteras (PEF), implementado por el Gobierno Federal de Brasil, que articula a 12 ministerios y 20 agencias en la lucha contra el crimen organizado en los casi 17 mil kilómetros de frontera terrestre del país.
La Triple Frontera es considerada un punto crítico para el narcotráfico y el contrabando. La mayor parte de la marihuana que circula en Brasil proviene de Paraguay, mientras que la cocaína producida en Bolivia, Perú y Colombia también encuentra allí una de sus principales rutas de entrada. Organizaciones criminales como el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho disputan el control de estos corredores ilegales.



