El economista Carlos Pereira explicó los motivos de su renuncia como consejero del Instituto de Previsión Social (IPS) y lanzó duras críticas a la estructura de gestión del ente, al advertir que la burocracia, la falta de voluntad política y la resistencia a los cambios impiden dar respuestas eficaces a una crisis que calificó como estructural y recurrente.
En entrevista con el programa “Así son las cosas”, emitido por Universo 970 AM y GEN-Nación Media, Pereira señaló que su salida fue el resultado de una “larga y profunda reflexión”, luego de constatar que las propuestas técnicas presentadas para mejorar el sistema no tuvieron acompañamiento ni siquiera en instancias formales.
“Los problemas son recurrentes: máquinas que no funcionan, procesos que se traban y excusas permanentes vinculadas a licitaciones o protestas. Eso no corresponde a un hospital, donde está en juego la vida de la gente”, afirmó.
El exconsejero sostuvo que el IPS cuenta con mecanismos legales para responder a situaciones críticas, como la contratación por vía de la excepción, pero que estos no son utilizados de manera adecuada. En ese contexto, recordó que planteó la creación de un fideicomiso para la compra de medicamentos oncológicos, incluso en coordinación con el Ministerio de Salud, con el objetivo de reducir costos y garantizar provisión continua.
Según explicó, esa propuesta habría permitido un ahorro estimado de US$ 450 millones al año, pero fue frenada por objeciones internas y temores sobre la reacción de proveedores. “Siempre se buscan excusas para mantener el statu quo”, cuestionó.
Pereira también propuso un sistema de compras masivas a través de convenios con farmacias y laboratorios, utilizando líneas de crédito y tecnología digital para el control de medicamentos, lo que, aseguró, permitiría una administración más racional de los recursos y fortalecería los controles. Sin embargo, lamentó que ninguna de estas iniciativas haya prosperado.
A esto sumó críticas al funcionamiento interno del Consejo, donde, según relató, los consejeros reciben expedientes voluminosos minutos antes de las sesiones, sin tiempo suficiente para analizarlos. “No se puede tomar decisiones urgentes sin diagnóstico previo; el tratamiento puede ser peor que la enfermedad”, advirtió.
Ante ese escenario, Pereira afirmó que su renuncia respondió a una cuestión de ética, dignidad e impotencia, al considerar que ya no podía aportar de manera efectiva desde su cargo. “Lo mejor que podía hacer era facilitarle las cosas al presidente del IPS y permitir que otros perfiles, especialmente del área de la salud, puedan impulsar las reformas profundas que la institución necesita”, sostuvo.
SEPARAR DE LAS DISPUTAS PARTIDARIAS
El economista insistió en que las crisis no deben ser temidas, sino aprovechadas como oportunidades para introducir cambios estructurales, siempre que exista voluntad política. También planteó la necesidad de separar la gestión del IPS de las disputas partidarias y abrir un debate amplio, técnico y social sobre el futuro de la previsión social.
“El debate hoy se da solo en los medios o en redes sociales, donde se juzga y condena sin conocer los proyectos. Las reformas deben discutirse con jubilados, trabajadores, gremios y el sistema político, sin recetas mágicas, pero con consenso”, concluyó.
Fuente: ADN



