El ministro del Interior, Enrique Riera, afirmó que Dalia López lideraba una estructura integrada por al menos 15 falsificadores, con participación de funcionarios de la Dinac, la Dirección de Migraciones y la Policía Nacional.
Tras permanecer prófuga durante varios años, su captura —registrada la semana pasada— reactivó el escándalo de falsificación de documentos y corrupción en instituciones públicas durante el gobierno de Mario Abdo Benítez.
Según Riera, la red incluía a gestores y falsificadores que operaban coordinadamente. Entre los beneficiados se encontraban ciudadanos brasileños, entre ellos el exfutbolista Ronaldinho y su hermano, quienes incluso estuvieron detenidos. Además, existe un tercer implicado brasileño que continúa prófugo y es buscado por la justicia.
La investigación identificó a tres gestoras, dos hombres encargados de gestionar los documentos, así como a tres funcionarios de Migraciones, incluyendo a uno de los falsificadores. También se detectó la participación de dos funcionarias de la Dinac y dos agentes policiales vinculados al área de Informática.
“El equipo que generó estos documentos falsos estaba compuesto por 15 personas, entre gestores y falsificadores, involucrando a tres instituciones: Migraciones, Dinac y la Policía Nacional. Dalia era la cabeza de la organización”, detalló el ministro.
En el marco de la causa, se realizaron varios procedimientos sin éxito: cuatro allanamientos en 2020, tres en 2021, uno en 2022 en Foz de Iguazú, y en 2023 fue hallada su camioneta en el Shopping del Sol. En 2025, también se allanó la vivienda de su hija como parte de la búsqueda.



