El bajante del río Paraguay amenaza el suministro de agua potable, y la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (ESSAP) implementa un plan de contingencia desde diciembre para mitigar los efectos.
Andrea Legal, coordinadora de Operaciones de la entidad estatal, informó a la emisora 650 AM que fueron colocadas bombas arroceras sobre pontones flotantes para captar el agua del río. “Con estas bombas, cargamos nuestro pozo de succión para mantener la producción”, explicó Legal, destacando que el agua ya no ingresa por gravedad a las compuertas, lo que obliga a tomar medidas adicionales.
Se estima que el nivel del río se mantendrá bajo después de las 07:00, según las proyecciones actuales. Sin embargo, la situación podría mejorar si las lluvias llegan a tiempo. “Hablando con la gente de Meteorología, ellos estiman que en octubre inicia la época de lluvias, y lo que realmente necesitamos es que llueva en el Pantanal para que cargue el río Paraguay”, puntualizó Legal, subrayando la dependencia de las precipitaciones para evitar una crisis de abastecimiento.
Fuente: ADN