La crisis política y financiera desatada por el caso Ueno Bank terminó con la renuncia de Santiago Peña a la Presidencia de la República, en medio de fuertes cuestionamientos y del avance del juicio político en el Congreso.
La dimisión fue anunciada este jueves mediante un mensaje difundido en redes sociales. Peña justificó su decisión en la necesidad de preservar la paz social y las instituciones democráticas, además de pedir disculpas a los paraguayos si en algún momento defraudó su confianza.
El escándalo estalló tras la intervención y el proceso de resolución de Ueno Bank dispuesto por el Banco Central del Paraguay (BCP), situación que dejó a miles de ahorristas sin acceso inmediato a sus depósitos y generó una fuerte reacción ciudadana.
Antes de renunciar, Peña dispuso cambios en la conducción del BCP y promulgó una ley para utilizar el Fondo de Garantía y comenzar a devolver los ahorros a los depositantes.
El caso también derivó en investigaciones fiscales que alcanzan a 27 personas vinculadas a la entidad bancaria.
La renuncia se produjo cuando la Cámara de Diputados se preparaba para tratar el juicio político contra el mandatario.
Pedro Alliana deberá asumir la Presidencia, conforme al artículo 234 de la Constitución Nacional, para completar el periodo constitucional. El Congreso deberá formalizar la dimisión y tomar juramento al nuevo jefe de Estado.



