El medio digital argentino Periodismo y Punto, dirigido por el periodista Luis Gasulla, publicó ayer domingo una impactante investigación que involucra al ex presidente paraguayo Mario Abdo Benítez y a su esposa, Silvana López Moreira, en la apertura de dos cuentas bancarias millonarias en las islas Seychelles, uno de los paraísos fiscales más opacos del mundo.
Según los documentos filtrados a dicho medio por una fuente confidencial, Abdo Benítez figura como firmante, junto a su esposa, en dos sociedades de responsabilidad limitada (LLC) creadas entre 2022 y 2023, tanto durante como después de su mandato presidencial. Las cuentas bancarias asociadas a estas firmas suman un total de USD 21 millones, cifra que no aparece en su declaración jurada de bienes al dejar el cargo en agosto de 2023.
La primera cuenta, a nombre de Star Capital Financial Services Ltd., fue abierta en noviembre de 2022 en el banco MCB International y reporta un saldo de USD 12,3 millones. La segunda, vinculada a Exchange Contracts International Finance Ltd., se creó en septiembre de 2023, justo un mes después de concluir su mandato, y presenta un saldo de USD 8,7 millones al mes de junio de 2025.
Ambas firmas, según la publicación, habrían recibido múltiples transferencias desde compañías con sede en Dubái y Hong Kong, en montos que oscilan entre los USD 600.000 y USD 1,7 millones. Este patrón de movimientos financieros coincide con esquemas clásicos de lavado de dinero, que incluyen la constitución exprés de empresas, apertura de cuentas fiduciarias y el fraccionamiento de fondos desde múltiples remitentes para dificultar su rastreo.
Además, el monto oculto supera con creces el patrimonio neto declarado por el exmandatario, estimado en cerca de USD 3 millones. Esto abre un abanico de interrogantes sobre el origen del capital, especialmente considerando que entre 2018 y 2023, sus empresas Aldia SA y Createc SA movieron utilidades no declaradas por alrededor de USD 45 millones, que fueron clasificadas como “reservas”.
Los USD 21 millones corresponden a la suma de dos cuentas bancarias abiertas en Seychelles a nombre de empresas vinculadas a Mario Abdo y su esposa. Una fue creada durante su mandato y la otra, tras dejar la Presidencia.
Consecuencias posibles y dudas en el aire
La investigación sugiere que de comprobarse la relación directa de Abdo con estas cuentas y los flujos internacionales, podría enfrentarse a cargos por enriquecimiento ilícito, evasión y lavado de activos, delitos que contemplan hasta 10 años de cárcel y el decomiso del patrimonio involucrado, según el Código Penal paraguayo.
A nivel diplomático, el tema también genera tensión. Parte del informe de Periodismo y Punto incluye referencias a un cable del exembajador de EE.UU., Marc Ostfield, quien habría calificado a Abdo como un “aliado estratégico” y omitido deliberadamente menciones a las utilidades de las firmas investigadas. Esta omisión fue motivo de sospecha por parte de la Cancillería paraguaya, que en 2024 había solicitado el retiro del diplomático.
Un epílogo aún abierto
Mario Abdo llegó al poder en 2018 como la cara de una supuesta renovación colorada, pero sus últimos años de gestión estuvieron marcados por denuncias de favoritismo y divisiones internas. Hoy, la revelación de estos fondos offshore podría cambiar radicalmente su legado y abrir una nueva etapa de investigaciones tanto dentro como fuera del país.
Desde Periodismo y Punto aseguran que esta es solo la primera entrega de una serie de publicaciones sobre las fortunas ocultas de políticos latinoamericanos. En Paraguay, el caso ya sacude los cimientos institucionales y coloca a la Fiscalía frente a un nuevo desafío: ¿podrá la justicia seguir el rastro del dinero sin ceder ante los intereses políticos?
Publicación completa: https://acortar.link/BlG936



Fuente: ADN



