CORONEL OVIEDO – Una multitud enfurecida se manifestó ayer domingo frente a la vivienda de un adolescente de 17 años, imputado por el feminicidio de María Fernanda Benítez, también de 17 años, cuyo cuerpo fue hallado calcinado en un terreno baldío de esta ciudad. La joven llevaba varios días desaparecida.
El caso generó una fuerte conmoción en la ciudadanía, y la indignación creció luego de conocerse que el novio de la víctima y sus padres fueron imputados por tentativa de aborto, violación de la patria potestad y feminicidio. Según las investigaciones, la familia habría obligado a la joven a someterse a un aborto clandestino que derivó en su muerte. El procedimiento se habría realizado en una farmacia.
La fiscala Gladys Torales imputó al menor luego de que éste se presentara ante la Policía acompañado de su abogado. Durante su declaración incurrió en contradicciones, lo que motivó su detención. En tanto, sus padres también fueron detenidos e imputados por complicidad, ya que el cuerpo de María Fernanda fue hallado calcinado entre matorrales, frente mismo a la vivienda de la familia.
Protesta y acusaciones contra la Fiscalía
Las protestas se intensificaron luego de que el padre de la víctima denunciara públicamente la supuesta inacción del Ministerio Público. Acusó a la fiscala Torales de no ordenar un allanamiento en la casa del novio, pese a tener indicios de que su hija podría estar allí aún con vida.
“Se pudo evitar esta tragedia. Dejaron pasar días valiosos. Todo indicaba lo que podía suceder, y no hicieron nada”, expresó el padre de Fernanda en medio de lágrimas.
Durante la manifestación, los asistentes -entre ellos familiares, compañeros y vecinos- derribaron el portón de la casa donde vivía el imputado. La situación se tornó violenta, por lo que la Fiscalía y la Policía Nacional desplegaron a varios efectivos antimotines para contener la turba. Los padres del adolescente fueron evacuados y posteriormente detenidos.



