Diego Ríos, intendente electo de Minga Guazú, está fuera de peligro, pero deberá someterse a una cirugía reconstructiva en la región maxilofacial, debido a las severas lesiones que sufre en la parte frontal labial superior e inferior, corte parental en la cara, la pérdida de varios dientes y la rotura mandibular inferior. Esto fue como consecuencia del ataque a pedradas que recibió de unos inadaptados, luego de la conclusión del partido de futsal entre Presidente Franco y Minga Guazú.

Los hechos ocurrieron en la noche del lunes, luego del encuentro deportivo, cuando seguidores del equipo de Minga Guazú se apoderaron del bombo y la bandera de la hinchada franqueña, con esto los inadaptados reaccionaron con violencia y llegaron al local gastronómico de Ríos, que está en el centro urbano, arrojaron los cascotes y uno de ellos impactó de pleno en el rostro, dejándolo inconsciente.

Los bomberos de Minga Guazú auxiliaron a Ríos hasta un centro asistencial de Ciudad del Este, donde tras los estudios pormenorizados descartaron cualquier lesión en la cabeza, pero sí que requerirá una cirugía reconstructiva, probablemente en la capital del país.

“Lo que ocurrió fue un caso de vandalismo, Diego estaba en nuestro local (gastronómico) cuando llegaron la gente de Presidente Franco, atacando a pedradas y él se llevó la peor parte, queriendo apaciguar los ánimos, pero fue imposible con esa turba que vino con todo”, expresó su papá, Armando Ríos, ayer cuando lo acompañaba en un sanatorio privado de Ciudad del Este.

El jefe comunal electo no puede hablar por las condiciones en que se encuentra y sus familiares quieren la evaluación de un experto para que pueda definir si estará o no en condiciones de dar su discurso, cuando asuma el cargo el próximo 9 de noviembre.

Fuente: La Clave