El Ministerio de Justicia ejecutó anoche un amplio operativo simultáneo en el Centro Nacional de Prevenidos, la ex Penitenciaría Nacional de Tacumbú, y en el Centro de Prevenidos de Ciudad del Este, ex penitenciaría regioanal, que permitió el traslado de más de 700 personas privadas de libertad como parte del proceso de reorganización del sistema penitenciario.
La intervención, denominada “Umbral 3.5”, fue desarrollada en coordinación con el Consejo de Defensa Nacional (Codena), la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. Según las autoridades, el procedimiento se llevó a cabo bajo estrictas medidas de seguridad y con respeto a los derechos humanos.
El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, informó que 508 internos fueron derivados desde el Centro Nacional de Prevenidos a diferentes penitenciarías del interior del país, mientras que otros 215 condenados fueron trasladados desde el Centro de Prevenidos de Ciudad del Este hasta la cárcel de Minga Guazú.
El secretario de Estado explicó que la medida busca convertir definitivamente la ex Tacumbú en un establecimiento destinado exclusivamente a personas con procesos judiciales pendientes. Con esta redistribución, la población del penal disminuirá de unos 1.600 a aproximadamente 1.100 internos, uno de los niveles más bajos registrados en ese centro penitenciario en los últimos años.
Nicora destacó que el operativo culminó sin incidentes y recordó que, desde el inicio de los planes de reorganización penitenciaria, cerca de 4.000 personas privadas de libertad ya fueron trasladadas. Agregó que cada procedimiento incluye controles médicos, monitoreo durante el traslado y un nuevo proceso de identificación biométrica al llegar a los establecimientos de destino.



