César Segovia, viceministro de Trabajo, dijo que es cierto lo dicho por el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, en cuanto al sistema utilizado para medir la inflación, que generó un desfasaje en el cálculo del salario mínimo.
En el programa Así son las cosas, por la 970 AM y canal GEN – Nación Media, Segovia explicó que el índice de precios al consumidor (IPC) que emplea el Banco Central del Paraguay (BCP) no refleja con precisión la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores que perciben el salario mínimo.
“Desde hace tres meses se viene trabajando en la mesa de política salarial, donde se analizan posibles ajustes al método de cálculo, en colaboración con centrales sindicales, el Banco Central y la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”, añadió.
El viceministro afirmó que durante las reuniones, se identificó que el IPC considera una amplia variedad de productos (además de la canasta básica familiar), muchos de los cuales no impactan directamente en el bolsillo de los trabajadores asalariados, como pasajes de avión o bienes de alta gama.
Anunció que la próxima semana se convocará al Consejo Nacional de Salarios Mínimos, que evaluará la situación y propondrá un ajuste al Poder Ejecutivo. La variación de precios que se tomará en cuenta será la registrada entre junio de 2024 y mayo de 2025, período en el que la inflación interanual se ubica en el 4%.
El ministro del MEF había reconocido que existe un gran desfasaje entre el Índice de Precios del Consumidor, utilizado para el reajuste del salario mínimo, y el aumento de precios de los alimentos en general, que es muy superior en niveles porcentuales.
Según Fernández Valdovinos, al que gana salario mínimo, se le ajusta el sueldo por el IPC general que mide el BCP, que, en un determinado momento alcanzó un 4 o 6%, mientras que el precio de los alimentos subió 20%, entonces “el desfasaje respecto al principal producto que uno consume, que son los alimentos, es bastante elevado”.
Fuente: ADN



