El Ministerio de Salud Pública busca destrabar el conflicto con los médicos mediante una propuesta de escalafón salarial que contempla aumentos diferenciados según especialidad y subespecialidad, además de la equiparación de los ingresos entre profesionales contratados y funcionarios permanentes. El planteamiento surge mientras el Sindicato Nacional de Médicos (SINAMED) comunicó la convocatoria a una nueva huelga nacional para el 21 y 22 de septiembre.
El jefe del Gabinete de Salud, Juan Marcelo Estigarribia, explicó que la propuesta fue mejorada respecto de la presentada la semana pasada y que será financiada con los US$ 53 millones asignados por el Ministerio de Economía.
“Nosotros no salimos de ese monto que tenemos y estamos construyendo sobre ese dinero que es producto de una eficiencia en el gasto que el Ministerio de Salud lo ha conseguido durante este año”, afirmó durante una entrevista en el programa “Así son las cosas”, de radio Universo 970 AM y canal GEN.
El nuevo esquema incorpora a todos los médicos, independientemente de su antigüedad, y establece diferencias de acuerdo con la formación profesional. Según Estigarribia, un médico con especialidad tendría un salario base de G. 6,2 millones, mientras que para quienes cuentan con una subespecialidad el piso llegaría a G. 8 millones.
Para los médicos contratados también se plantea una equiparación salarial con los nombrados. El funcionario explicó que quienes actualmente perciben G. 4,6 millones recibirían un incremento de G. 900.000, mientras que aquellos con un salario de G. 5 millones tendrían una suba de G. 400.000, de modo a alcanzar el mismo piso.
“También se incorporan los contratados y los contratados van a tener prácticamente el mismo salario que un funcionario permanente”, sostuvo Estigarribia. Añadió que la medida permitiría avanzar posteriormente con la llamada desprecarización y que los años de aporte de estos trabajadores ya sean computados para su futura jubilación.
Pese a la propuesta, el acuerdo todavía está lejos de concretarse. Estigarribia reconoció que el sindicato mantiene reparos al planteamiento, aunque destacó que las conversaciones continúan. “Lastimosamente el sindicato todavía tiene sus dudas y está, en principio, no están de acuerdo, pero sí sigue abierto el diálogo”, señaló.
El Gobierno pretende que el escalafón no sea solamente una respuesta al conflicto actual, sino una herramienta para ordenar la estructura salarial del Ministerio de Salud y evitar nuevos reclamos similares en los próximos años.
“Nosotros estamos dispuestos a conversar y a sentarnos a trabajar sobre ese escalafón”, manifestó Estigarribia, quien sostuvo que el objetivo es avanzar también hacia una carrera sanitaria que permita establecer reglas más claras para los profesionales.
446 RENUNCIAS, PERO NINGUNA FUE ACEPTADA
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue la situación generada por las renuncias presentadas por médicos en medio del conflicto. Estigarribia informó que el Ministerio contabiliza actualmente 446 renuncias, todas correspondientes a especialistas y subespecialistas.
Sin embargo, aclaró que ninguna fue aceptada hasta el momento, debido a que los documentos todavía se encuentran dentro de los plazos legales correspondientes. Además, indicó que 42 de las renuncias presentan inconvenientes relacionados con las firmas escaneadas.
“Nosotros todavía no aceptamos ninguna renuncia. Están todavía dentro de su periodo de ley con relación a los plazos”, explicó.
Sobre un eventual plan de contingencia, el jefe del Gabinete de Salud afirmó que los servicios continúan funcionando y que ningún médico que presentó su renuncia dejó de acudir actualmente a su puesto de trabajo.
La cartera sanitaria analiza cubrir las eventuales vacancias con otros profesionales del sistema o con médicos que actualmente no forman parte del Ministerio. No obstante, Estigarribia reconoció que existe una dificultad adicional: algunas sociedades médicas advirtieron a sus integrantes que podrían ser expulsados si aceptan ocupar los puestos dejados por los profesionales que renuncien.
El conflicto tendrá además un nuevo escenario de negociación con la comisión de crisis conformada en la Cámara de Senadores, instancia en la que, según Estigarribia, también está prevista la participación del Ministerio de Salud.



