El Senado decidió involucrarse directamente en la crisis que atraviesa el sistema público de salud y dio respaldo a la creación de una Comisión Especial de Crisis para analizar la situación y buscar alternativas ante el conflicto con los médicos. La iniciativa fue impulsada por el presidente de la Cámara Alta, Basilio Núñez, quien sostuvo que el Congreso puede jugar un papel clave porque el PGN 2027 será definido por el Parlamento.
La comisión buscará reunir a legisladores y sectores involucrados para analizar los reclamos de los profesionales, especialmente el pedido de reajuste salarial, además de la situación de medicamentos, insumos y condiciones laborales. Núñez expresó preocupación por la renuncia de médicos especialistas y advirtió sobre el impacto que la salida de estos profesionales puede tener en hospitales como el Acosta Ñu y el San Pablo. También planteó que el Congreso debe revisar alternativas para mejorar el gasto y eventualmente redireccionar recursos hacia Salud.
Dentro del Senado, la propuesta recibió respaldo de distintos sectores. Lilian Samaniego pidió voluntad política para encontrar una solución y calificó el conflicto como una crisis social; Dionisio Amarilla señaló que el estudio del PGN 2027 será una herramienta para definir prioridades y recursos para Salud; mientras que Esperanza Martínez planteó elaborar un plan de reordenamiento del trabajo médico y del sistema sanitario. También expresaron preocupación y respaldo a la iniciativa Blanca Ovelar, Walter Kobylanski, Yolanda Paredes, Juan Afara, Rafael Filizzola e Ignacio Iramain.
La discusión se produce mientras el Sinamed mantiene su convocatoria a una nueva huelga nacional para el 21 y 22 de septiembre y el Ejecutivo sostiene su propuesta de escalafonamiento salarial. Con el PGN 2027 ya en manos del Congreso, el conflicto médico entra así en una nueva dimensión: ya no solo se negocia entre el gremio y el Gobierno, sino que los legisladores tendrán que decidir si existen recursos y voluntad política para modificar las prioridades presupuestarias. El propio Núñez admitió que el Parlamento puede analizar recortes o redireccionamientos de gastos para encontrar una salida



