Por una deuda de más de G. 800 millones, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) cortó ayer el suministro eléctrico de la aguatera privada Mers Corporation, dejando a unos 17.000 usuarios sin el líquido vital. Los afectados urgen la intervención del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Erssan), pues el pésimo servicio se arrastra desde hace años.

La interrupción de agua potable es a causa del retiro de cinco medidores por parte de la ANDE, debido a la falta de pago de la millonaria deuda, aunque la empresa Mers sigue cobrando a los usuarios por el suministro del líquido vital. “Habían ganado un amparo judicial, entonces se le conectaron devuelta los medidores, pero la ANDE apeló y ayer procedimos a cortar la electricidad”, explicó el Ing. Juan Rozzano, jefe de división de gestión, regional Este.

Mers Corporation provee agua potable a pobladores del km 4,5 al km 8,5 Acaray de Ciudad del Este. Sin embargo, muchas familias desde hace años sufren la falta y baja presión del vital líquido. Son 17.000 usuarios que fueron afectados con este problema de la empresa, representada por Mario Cruz Mersch Barreto, la cual cobra de manera mensual un promedio de G. 80.000 a G. 100.000 a los clientes.

Los afectados dijeron que el propietario había fallecido y quedaron sus hijos al frente de la firma que siempre tuvo cuestionamientos por el mal servicio. Urgen la intervención del Ente Regulador de Servicios Sanitarios, única institución que tiene potestad del control de las aguateras, acorde a la Ley 1614/00.

ANTECEDENTES

Según las denuncias, el suministro no es constante y que, incluso, durante semanas están sin agua. Los usuarios indicaron que existen días en los que fluye poquísimo el líquido, y deben juntar en bidones o baldes por si se vuelva a cortar. La situación se agudiza en la temporada veraniega debido a la alta demanda.

También mencionaron que el agua no se puede consumir, pues no es potable. Muchas veces tiene aspecto oscuro o llega con barro, y este pésimo servicio se paga caro de manera mensual.

Mers Corporation se instaló en Ciudad del Este en la década de los 90, cuando obtuvo la autorización por parte de la Erssan, ente regulador de servicios sanitarios.

Fuente: La Clave