La decisión del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de autorizar la devolución del Cañón Cristiano a Paraguay puso nuevamente en primer plano el valor histórico de esta pieza, considerada un símbolo del sacrificio y esfuerzo colectivo durante la Guerra Guasu. La medida se produce luego del pedido formulado por el vicepresidente Pedro Alliana, tras las cuestionadas declaraciones del mandatario brasileño sobre la Guerra de la Triple Alianza.
El senador e historiador Eduardo Nakayama destacó la importancia de recuperar el cañón, construido en la fundición de Ybycuí con el bronce de las campanas de las iglesias paraguayas. La pieza llegó a Asunción el 25 de marzo de 1867 y pesaba unas 11 toneladas, siendo el mayor cañón fabricado hasta entonces en Paraguay.
Nakayama recordó que su llegada generó una multitudinaria manifestación popular. Las mujeres y otros pobladores participaron de su traslado hasta los arsenales, mientras las campanas que aún permanecían en las iglesias repicaban a su paso.
Actualmente, el Cañón Cristiano se encuentra en el Museo Histórico Nacional de Río de Janeiro. Su devolución fue planteada por Alliana como un gesto de reparación y buena vecindad luego de que Lula afirmara que Paraguay había decidido “invadir Brasil”, expresión que generó un fuerte rechazo en el país. El Gobierno paraguayo posteriormente reclamó formalmente la restitución del cañón y otros trofeos de guerra.
Para Nakayama, el retorno de la pieza permitiría recuperar parte de un patrimonio que representa la valentía, innovación y patriotismo de los paraguayos durante uno de los episodios más dolorosos de la historia nacional.
Aunque Lula ya habría dado su autorización, Paraguay aguarda la documentación oficial y el avance de las gestiones diplomáticas para concretar la restitución.
Fuente:ADN



