Pyongyang ha lanzado 23 misiles, uno de los cuales cayó dentro de la zona económica exclusiva de Corea del Sur. El presidente lo califica como «un acto efectivo de invasión territorial»

Por primera vez, un misil balístico norcoreano de corto alcance ha caído en aguas territoriales de Corea del Sur. El miércoles, Pyongyang lanzó hasta 23 proyectiles, seis de ellos balísticos al Mar del Este. La gran novedad es que uno cayó a menos de 60 kilómetros de la ciudad surcoreana de Sokcho, en la costa este, y a 26 kilómetros al sur de Línea Límite Norte, una frontera marítima intercoreana en disputa. Para el Estado Mayor Conjunto (JCS) de Seúl, eso significaba que el misil había aterrizado dentro de la zona económica exclusiva (ZEE) de Corea del Sur.

«Ha sido un acto efectivo de invasión territorial», dijo el presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol. La oficina del líder prometió una respuesta «rápida y firme». Justo después, aviones de combate de Corea del Sur lanzaron tres misiles de precisión aire-tierra a aguas norcoreanas. El JCS detalló en un comunicado que los cazas F-15 y F-16 dispararon estos misiles «hacia mar abierto en aguas al norte de LLN (la Línea Límite Norte)» para «dar respuesta a la provocación» norcoreana, en lo que también supone la primera vez que misiles de Seúl aterrizan en aguas territoriales del país vecino.

«Recordamos al Norte que tiene la responsabilidad de todo lo que suceda a partir de ahora», advirtieron desde el ejército del Sur. La Guerra de Corea (1950-1953) terminó con un armisticio, no con un tratado de paz, lo que significa que las dos Coreas todavía están técnicamente en guerra.

El lanzamiento de misiles por parte del régimen de Kim Jong-unes la respuesta a la ronda de simulacros aéreos a gran escala que iniciaron esta semana los ejércitos de Seúl y Estados Unidos, los mayores en cinco años, movilizando a más de 240 aviones sobre el cielo de la península de Corea. Desde Pyongyang ya amenazaron el martes con usar armas nucleares para que Washington y Seúl «paguen el precio más horrible de la historia».

UN ATAQUE NUCLEAR SIMULADO

Desde principios de año, Corea del Norte ha ejecutado 36 rondas de pruebas de misiles, lanzando más de 45 proyectiles al mar. Desde armas hipersónicas hasta los temidos misiles balísticos intercontinentales (ICBM). Nunca antes había llevado ese ritmo. En comparación, solo realizó cuatro pruebas en 2020 y ocho en 2021. Las tensiones en la región se retuercen aún más mientras en Washington alertan cada semana de que Pyongyang está cocinando su séptima prueba nuclear.

A principios de octubre, Pyongyang agudizó sus pruebas de misiles con el lanzamiento al mar de múltiples ráfagas de proyectiles un día tras otro, uno de ellos incluso sobrevoló unos segundos Japón. Mientras, las armadas de los vecinos asiáticos simulaban junto a la gran potencia aliada, Estados Unidos, cómo defenderse en el caso de que algún día alguno de los cohetes explosivos de Kim se convierta en algo más que una amenaza que por ahora solo explota en el mar.

Tras una de esas últimas pruebas de octubre, el dictador norcoreano aseguró que estaban ensayando ejercicios nucleares tácticos: lanzamientos de misiles balísticos que iban con ojivas nucleares simuladas dirigidas a atacar al vecino del Sur. Lo que viene a ser un ataque nuclear simulado. Esta es la nueva maniobra de disuasión nuclear de Corea del Norte, que Kim considera su particular póliza de seguros las crecientes alianzas militares de sus rivales.

PROVOCACIÓN DE COREA DEL NORTE

El miércoles por la mañana, en la isla de Ulleung, a 167 kilómetros de donde aterrizó uno de los misiles balísticos norcoreanos, sonaron las sirenas antiaéreas y las autoridades recomendaron a los 9.000 de la isla que buscaran refugio. «Escuchamos la sirena alrededor de las 8:55 horas y todos los que estábamos en el edificio bajamos al refugio en el sótano. Nos quedamos allí hasta que subimos las escaleras alrededor de las 9:15 después de escuchar que el proyectil cayó en alta mar», explicaba a Reuters un funcionario del condado.

«Es la primera vez que un misil balístico de Corea del Norte aterriza cerca de aguas de Corea del Sur. Nuestro ejército nunca puede tolerar este tipo de acto de provocación, y responderá estricta y firmemente bajo una estrecha cooperación entre Corea del Sur y Estados Unidos», había anunciado el JCS antes de lanzar los tres misiles hacia la zona marítima de su vecino.

Park Jin, ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, mantuvo tras la amenaza de Pyongyang una conversación telefónica con el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, que acabó con un comunicado conjunto denunciando la «provocación» del régimen norcoreano.

Desde el vecino Japón, también están alerta tras los últimos lanzamientos. «Corea del Norte ha estado lanzando misiles en repetidas ocasiones a un ritmo sin precedentes, en nuevas formas que no habíamos visto antes», dijo el ministro de Defensa, Yasukazu Hamada. «Estas acciones amenazan la paz y la estabilidad de Japón, de la región, así como de la comunidad internacional en general, y son totalmente inaceptables».

Fuente: El Mundo.es