Cuatro agricultores de San Alberto, Alto Paraná, declararon este viernes ante la Fiscalía de Ciudad del Este por la presunta estafa que afectó a 13 productores que trabajaban con la firma “Buen Futuro”, administrada por un empresario brasileño. Los labriegos afirman que, tras entregar sus cosechas como garantía de créditos, quedaron sin sus propiedades, que terminaron a nombre de la empresa Tecnomyl.
Tecnomyl forma parte del Grupo Sarabia, cuyo CEO, Marcos Sarabia, también de nacionalidad brasileña, es señalado por los productores como una figura con fuerte influencia en ámbitos judiciales, empresariales y políticos. “Buen Futuro” se declaró en quiebra y los agricultores solo conservan recibos de montos mínimos, mientras sus inmuebles fueron transferidos a Tecnomyl mediante operaciones que, según los abogados, no cumplen los requisitos legales.
Los denunciantes sostienen que incluso el Banco Continental y el Banco Central del Paraguay podrían haberse visto involucrados en el esquema crediticio que derivó en la pérdida de sus tierras.
Tras la audiencia, surgieron versiones sobre presuntos intentos de apartar al fiscal Carlos Almada de la investigación. El agente del Ministerio Público es reconocido por no ceder a presiones, y los agricultores exigen que siga el caso hasta recuperar sus propiedades.



