Un laboratorio clandestino dedicado a la falsificación de medicamentos de diversas marcas y que operaba en una vivienda particular del barrio Fátima de Ciudad del Este, fue desmantelado durante un operativo conjunto realizado por el Ministerio Público, la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa) y representantes de marcas afectadas.
En el lugar se constató que funcionaba un centro ilegal de ensamblaje de fármacos, donde se hallaron insumos utilizados para imitar productos de laboratorios reconocidos como TG, del laboratorio Indufar, y TIRZEC, del laboratorio Quimfa. Varias evidencias fueron incautadas por la comitiva interinstitucional.
El operativo fue encabezado por el agente fiscal Ysrael Villalba, de la Unidad Especializada en Hechos Punibles contra la Propiedad Intelectual y Anticontrabando, con autorización del juez Amílcar Marecos, y contó con la participación de representantes del Estudio Jurídico Salomoni y Asociados, además de personal comisionado por Dinavisa.
Según los datos recabados, en el inmueble se preparaban y acondicionaban medicamentos falsificados que posteriormente eran distribuidos principalmente en el microcentro de la capital departamental, operando de manera clandestina dentro de una estructura que simulaba productos originales para su inserción en el mercado.
Durante el procedimiento se detectó un esquema de producción en el que se utilizaba agua para inyección almacenada en envases de gran volumen, que luego era fraccionada y trasvasada a pequeños frascos rotulados como medicamentos. Estos eran presentados como productos originales listos para su distribución, simulando principios activos y presentaciones comerciales legítimas.
Las autoridades advirtieron que este tipo de actividad representa un alto riesgo para la salud pública, debido a que los medicamentos falsificados no cuentan con control sanitario, pueden contener componentes inadecuados o dosis incorrectas, y su consumo puede derivar en complicaciones graves.



