El informe preliminar del Ministerio de Trabajo revela que la maquiladora Hoahi SA es una “bomba de tiempo” y pone en peligro la vida de unos 1.500 trabajadores. Según el resultado de la intervención, la fábrica carece de sistema de detección de incendios, no cuenta con salidas de emergencia, aireación, entre otros. También los empleados trabajan sin los equipos de seguridad correspondientes y en algunos sectores no se cuenta con botiquín de primeros auxilios. La verificación se realizó la semana pasada, luego de la desvinculación masiva de funcionarios, que conformaron un sindicato.

La fábrica Hoahi SA está situada en el barrio Don Bosco de Ciudad del Este. La gerencia general está a cargo de Wilma Ramírez y es propiedad de la familia Jiang. El informe preliminar de la intervención, realizada por funcionarios del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTSS), revela las precarias condiciones en las que opera la maquiladora, pese a contar con numerosos empleados.

El recorrido de los interventores se inició en el sector denominado “Guarda volumen”. Allí no se cuenta con detectores de incendio. En tanto, el departamento financiero no posee detectores de incendio ni señalizaciones de salida de emergencia. Esta misma situación se registra en la “sala de entrevistas”.

Igualmente, el comedor general con una capacidad para 300 trabajadores no cuenta con detectores de incendio, y en el minimarket tampoco se tiene detectores de incendio ni señalización de salida de emergencia.

Por otro lado, el depósito no cuenta con buena iluminación, no se observa detectores de incendio, no posee señalización de salida de emergencia y no se encontró señalización de carrito montacarga (circulación).

Asimismo, la oficina de logística, departamento de producción, sector de empaque de algodón, entre otros, no cuentan con detectores de incendio, ni botiquín de primeros auxilios.

En el área de control de calidad trabajan mujeres embarazadas, que ni siquiera tienen mobiliarios adecuados para su estado. Mientras, el área de lactancia está en proceso de montaje y no posee la habilitación del Ministerio de Salud.

Algunos de los documentos requeridos a la fábrica.

SIN ELEMENTOS DE SEGURIDAD

El informe detalla que los funcionarios trabajan sin elementos de seguridad, como el uso de protectores auditivos y equipos de protección individual, pues en el lugar se encuentran maquinarias, que producen ruidos fuertes y persistentes. A esto se le suma que trabajan de pie por largas horas, y no cuentan con sillas auxiliares para descanso.

ANTECEDENTES

A principios de noviembre, una treintena de empleados fueron despedidos por conformar un sindicato, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales. Luego de la desvinculación masiva, la patronal no pagó los haberes correspondientes, por lo que los afectados denunciaron ante la Oficina Regional del Trabajo, que convocó a una audiencia tripartita, pero no hubo acuerdo entre las partes.

Los funcionarios crearon el Sindicato de Trabajadores de Hoahi (SITRAHOAHI), ante la necesidad de que se cumplan las leyes laborales. A raíz de la conformación, la maquiladora decidió despedir a los empleados en represalia a su “rebeldía”.

LA EMPRESA

La empresa se dedica al rubro manufacturero textil, en segmentos de mesas, camas y baños, que son destinados al mercado del Brasil, donde se encuentra su matriz. Según los datos, la fábrica se instaló en Ciudad del Este en la era del clan Zacarías, y se habría construido en medio de una avenida.

Fuente: La Clave