El imputado se declara culpable de violar la ley de espionaje, pero su sentencia se da por cumplida con el tiempo pasado en prisión en el Reino Unido.
El fundador de Wikileaks, Julian Assange, ha decidido declararse culpable como parte de un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos que le permitirá salir en libertad y volver a su Australia natal tras pasar cinco años en una prisión británica. Assange, de 52 años, se declara culpable de un cargo de violación de la ley de espionaje por su papel en la obtención y publicación de documentos militares y diplomáticos clasificados en 2010, según los registros judiciales. Con ese acuerdo, que debe ser ratificado este miércoles, se pone fin a un largo culebrón legal. “Julian Assange está libre”, ha tuiteado Wikileaks.
“Las palabras no pueden expresar nuestra inmensa gratitud hacia VOSOTROS (sic)— sí, VOSOTROS, que os habéis movilizado durante años para que esto fuera realidad. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS”, ha escrito la esposa de Assange, Stella, en su cuenta de X (antes Twitter), junto a un vídeo en el que se veía al exhacker firmando los papeles de su acuerdo, viajando en furgoneta hasta el aeropuerto londinense de Stanstead y abordando el avión de regreso. Acompañaba a Assange el alto comisionado de Australia en el Reino Unido, Stephen Smith.
Un documento presentado ante el tribunal de la remota Saipán, capital del territorio estadounidense de las Islas Marianas del Norte, en el Océano Pacífico, ya con fecha del martes 25 de junio, sostiene que Assange “conspiró a sabiendas e ilegalmente” para “recibir y obtener documentos relacionados con la defensa nacional” y “comunicar” esa información a personas que no tenían derecho a recibirlos”. Una carta del Departamento de Justicia registrada ante ese mismo tribunal señala: “Anticipamos que el acusado se declarará culpable (…) de conspirar para obtener y diseminar ilegalmente información clasificada relacionada con la defensa nacional de los Estados Unidos (…) y será sentenciado por el tribunal por ese delito”.
En esa misma carta se señala que Assange comparecerá este miércoles a las 9.00 de la mañana, hora local (1.00 de la madrugada en la España peninsular), ante la jueza Ramona Manglona, que se ha hecho cargo del caso apresuradamente. Según el Departamento de Justicia, el acusado rechazaba comparecer ante un juzgado del territorio continental de Estados Unidos. Esas islas están más cerca de Australia, hacia donde las autoridades estadounidenses prevén que se dirija Assange tras quedar en libertad, siempre según los documentos judiciales.
“A pesar de las distintas opiniones que la gente pueda tener sobre Julian Assange y sus actividades, el caso lleva ya mucho tiempo prolongándose. No hay nada que ganar con su continuo encarcelamiento y queremos que regrese a Australia”, ha dicho el primer ministro Anthony Albanese, que lleva meses defendiendo, junto al Parlamento de ese país, la liberación. Su decisión de apoyar esta causa contribuyó a impulsar una inmensa campaña internacional a favor de la libertad del cofundador de Wikileaks y de la propia libertad de prensa en todo el mundo.
Fuente: El Pais



