Investigaciones hechas por la Policía Federal en el operativo Dakovo apuntan a Julieta Nardi, esposa de Diego Dirísio, como un eslabón fundamental en la cadena de tráfico de armas, al punto de encargarse de negociar con los propios fabricantes.

El argentino Diego Hernán Dirísio, propietario de la empresa IAS (Internacional Auto Supply) está casado con la paraguaya Julieta Vanessa Nardi Aranda, vicepresidenta de Supply, ambos, prófugos de la justicia en el marco del operativo Daovo, que investiga un caso de tráfico de armas a nivel regional.

Dirísio, apodado el señor de las armas, está sindicado como el que encabeza en nuestro país el esquema de tráfico, a través de la compra de armas fabricadas en Croacia, Turquía, República Checa y Eslovenia, para luego revenderlas a facciones criminales del Brasil.

En tanto, la Policía Federal del Brasil ubica a Julieta Nardi como una pieza clave en el esquema y detalla las funciones que tenía:

Ayudar a Diego Dirísio en las negociaciones con los fabricantes de armas

Defender los intereses de Supply en los asuntos relacionados a los registros de compra y venta de armas ante la Dimabel.

Acompañar los pagos realizados por Supply a los fabricantes de armas

Mover las redes sociales y monitorear las incautaciones de armas en Brasil

Además, uno de los relatorios de la Policía Federal expresa que: “Julieta Nardi importa gran cantidad de armas de Europa y las revende en el mercado negro, especialmente a grupos criminales asentados en Ciudad del Este para la provisión a facciones criminales del Brasil”.

Los mensajes intercambiados entre Julieta y su esposo, evidencian que ella participaba activamente en las tratativas para la compra de armas, al punto de contactar personalmente con los proveedores.

“Además de negociar las armas, Julieta acompañaba la etapa de pagos a los fabricantes, la cual, no era hecha de forma lícita. Inclusive acompañó el proceso de transferencia de dinero a Croacia y las dificultades que Dirísio enfrentó para encontrar un hombre que garantice la transferencia de valor y la continuidad del emprendimiento”, indica la investigación policial.

Debido a todos estos indicios, la justicia federal brasileña solicitó a la Corte Suprema de Paraguay la emisión de orden de captura y de prisión de Julieta y su pareja, con fines de extradición.

Hasta el momento no fueron encontrados, por lo que, se emitió un código rojo en la Interpol para la búsqueda internacional.

Fuente: HOY Digital